/ Las Palmas de Gran Canaria La familia de un grancanario que murió en la prisión provincial por sobredosis ha formalizado una reclamación patrimonial ante el Estado, al entender que hubo negligencia al incumplir su deber de cuidado. Pide 300.000 euros y cita doctrina del Supremo que le avala.
Los padres y la hija menor del grancanario Pedro Francisco T.M., fallecido de sobredosis en Salto del Negro el 24 de marzo de 2010, presentaron el pasado 25 de marzo ante la Delegación del Gobierno en Canarias la reclamación patrimonial en la que solicitan una indemnización de 300.000 euros al Ministerio del Interior, al entender que hubo una relación directa entre la muerte por intoxicación por drogas de Pedro Francisco y el deber del Estado de velar por la seguridad de las personas bajo su tutela, en este caso los reclusos, confirmaron fuentes de la familia del fallecido.
La familia del finado entiende que los funcionarios de la prisión «no fueron capaces de controlar de modo eficaz una situación de posesión y/o consumo de drogas» por parte de Pedro Francisco T.M., aún a sabiendas de que el recluso era toxicómano y estaba en tratamiento con metadona.
De todos es sabido como entra la droga en prisión, a través de amigos, familiares etc. Cómo? muy fácil: Empetada.
RX: no es posible salvo orden judicial ya que es perjudicial para la población reclusa, cacheos integrales, están prohibidos- Ahora bien, en los aeropuertos a cualquier ciudadano de a pie, si nos pueden hacer todo eso, en cambio en prisiones no.
Otra cuestión, en su casa tambien se drogaba, dónde está la responsabilidad de la familia por no cuidarle debidamente, y donde esta la responsabilidad de todas las familias de delincuentes?
Y por si fuera poco, tan sólo hay 1 funcionario por cada 150 reclusos, más o menos ¿Cómo se supone que hay que vigilarlos, mas cuando la mayoría son drogadictos?
Si se pasaran todas las visitas por rayos X no pasarían estas cosas. Pero esto no interesa, hay que tener contentos a los reclusos, aunque ello suponga un peligro para los funcionarios, y esto es asi.
La familia del finado entiende que los funcionarios de la prisión «no fueron capaces de controlar de modo eficaz una situación de posesión y/o consumo de drogas» por parte de Pedro Francisco T.M., aún a sabiendas de que el recluso era toxicómano y estaba en tratamiento con metadona.
De todos es sabido como entra la droga en prisión, a través de amigos, familiares etc. Cómo? muy fácil: Empetada.
RX: no es posible salvo orden judicial ya que es perjudicial para la población reclusa, cacheos integrales, están prohibidos- Ahora bien, en los aeropuertos a cualquier ciudadano de a pie, si nos pueden hacer todo eso, en cambio en prisiones no.
Otra cuestión, en su casa tambien se drogaba, dónde está la responsabilidad de la familia por no cuidarle debidamente, y donde esta la responsabilidad de todas las familias de delincuentes?
Y por si fuera poco, tan sólo hay 1 funcionario por cada 150 reclusos, más o menos ¿Cómo se supone que hay que vigilarlos, mas cuando la mayoría son drogadictos?
Si se pasaran todas las visitas por rayos X no pasarían estas cosas. Pero esto no interesa, hay que tener contentos a los reclusos, aunque ello suponga un peligro para los funcionarios, y esto es asi.
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